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Cáncer de próstata que se complica por mis metástasis de GIST rectal

23 Ago

Fernando con su herramienta de trabajo, mejor dicho su ex herramienta, que se acaba de jubilar

Hola  de nuevo a tod@s l@s pacientes de GIST.

Después de bastante tiempo sin actualizar mi situación, me dispongo a compartir con vosotros mis últimas experiencias oncológicas con la idea de que esto sirva para que  otros nuevos pacientes vean que es posible salir adelante muchos años con la ayuda de magníficos profesionales, de una sanidad pública sin la cual muchos moriríamos después de dejar en la ruina a nuestras familias y de gente que de modo altruista arriman su hombro para que tengamos espacios como este en el que podemos estar informados de las últimas novedades relacionadas con el cáncer. No quiero dejar sin mención a nuestros familiares más cercanos que con su apoyo incondicional tanto nos ayudan emocionalmente.

Fernando con toda la familia. Carmen, su esposa y su hija Silvia, como podéis ver en las fotos, nos han acompañado en los CURSOS GIST del H. La Paz

Os resumo el inicio de mi experiencia con GIST:

A finales de 2010 y después de bastantes días de sangrado abundante en heces se detectó, después de varias pruebas de todo tipo, que se trataba de un GIST de recto situado a tan solo 2 cm. del esfínter lo cual hacía temer una muy posible colostomía irreversible.

En febrero 2011 se inicia tratamiento neoadyuvante con Glivec 400 mg, que llegó a reducir el tumor en nueve meses en torno a un tercio del tamaño inicial.

En noviembre de 2011 me intervinieron por primera vez y en aquella ocasión se me practicó una resección anterior baja (RAB) laparoscópica cuya recuperación fue bastante rápida con alta hospitalaria a la semana.

La reducción del tumor y la pericia de los cirujanos permitieron salvar el esfínter y salir del paso con una ileostomía temporal que fue cerrada cinco meses después.

Continué  con Glivec 400 mg hasta completar los 36 meses  de tratamiento adyuvante sin más efectos secundarios que algo de retención de líquidos, cosa de la que también es culpable mi insuficiencia renal debida a la poliquistosis bilateral crónica que se mantiene en una funcionalidad renal de entre el 30 y el 40%.

Posteriormente controles de analítica y TAC periódicos rutinarios que iban pasando sin novedad.

Cinco años después, diciembre de 2016, en el control en el que mi oncólogo el Dr. Rodríguez Franco pensaba darme el alta, aparecieron en el TAC tres lesiones tumorales que por suerte han podido ser controladas con Glivec 400mg hasta el día de hoy. Cinco años después, continúan inactivas e incluso reducidas de su tamaño original.

Lo nuevo

Continuando con ese tratamiento, analíticas cada dos meses y TAC cada seis llega agosto de 2020 y el oncólogo encuentra un PSA de 25 en la analítica, me deriva a urología y acuerdan hacerme una biopsia cuyo consentimiento firmo.

Mes y medio después me dicen en urología que como tengo las lesiones de GIST en el recto, no conviene hacerme incisiones a través del mismo PARA BIOPSIAR.

Me mandan hacer una resonancia magnética de la próstata, cuyos resultados no estan hasta finales de diciembre.

Antes tengo consulta con mi oncólogo el Dr. Rodriguez Franco y este me dice que lo que él necesita es una biopsia, que el PSA está ya en 32 y que si no la pueden hacer transrectal que la hagan transperineal, pero que eso tendría que estar hecho ya.

Finalmente la biopsia transperineal se me hace en febrero 2021.

El resultado de todas las pruebas son 2 lesiones cancerosas, que por suerte aún continuaban encapsuladas, una de ellas en grado 4 con un GLEASON de 4+4 = 8

El  Dr. Rodriguez Franco me prescribe ya un primer tratamiento para reducir al máximo la testosterona y solicita una gammagrafía  con la que, por suerte, no se detecta signos del cáncer en los huesos.

Dada la cercanía entre próstata y recto optan por un tratamiento de 28 sesiones de radioterapia que inicié a final de abril y terminó a principios de junio.

Me encuentro bien aunque con algo de anemia para lo cual me han prescrito hierro y sigo con la inyección de  Zoladex que mantiene el PSA en niveles mínimos.

Conclusión: Aun teniendo cáncer, recidiva y nuevo cáncer, si cae uno en buenas manos, 11 años después sigo llevando una vida bastante parecida a la normal y se puede decir que he tenido suerte.

Quiero enviarle mucho ánimo a toda persona que se vea en la dura situación de recibir noticias sobre su salud que podrían en principio hacerle pensar que todo se ha acabado. No es así. Se puede luchar y además hay que hacerlo sin dudar y sin derrumbarse, por uno mismo y también por quienes nos quieren y quizás sin saberlo son quienes nos dan esa fuerza que tanto necesitamos.

Un abrazo,

Fernando Morante

paciente de gist

mutación exón 11

Ibiza

"punto de encuentro y de información de los pacientes de gist"