Entrevista a Begoña Barragan presidenta de GEPAC:”Alternativas a la quimioterapia”

11 Nov

 

 

 

 

gepac

 

Entrevista íntegra concedida por Begoña Barragán a la Revista Mía para el artículo “Alternativas a la quimioterapia” (publicado el 14 de octubre 2015)

 

R.M ¿GEPAC recomienda terapias alternativas a la quimioterapia?

B.B. Es fundamental explicar qué queremos decir cuando hablamos de “terapias alternativas a la quimioterapia” porque puede dar lugar a confusión.

Hablamos de otros agentes que son utilizados para combatir el cáncer, siempre administrados bajo supervisión médica y dentro del entorno clínico. Los diferentes tipos de tratamiento son usados en combinación, ya sea simultáneamente o secuencialmente, los protocolos se convierten en puzles. Hablamos, por ejemplo, de terapia biológica, o de anticuerpos monoclonales, inmunoterapia y terapia hormonal, entre otros.

La quimioterapia busca destruir la célula cancerígena. Pero hay antineoplásicos que previenen el crecimiento y la división de las células. Otros actúan depravando a las células cancerosas de sus señales necesarias, o inhiben la angiogénesis (la formación de vasos sanguíneos que alimentan los tumores). Actualmente también se investiga el rol que juega la activación del sistema inmune como forma de combatir la enfermedad, que es lo que se conoce como inmunoterapia. Algunos de estos agentes surgieron como alternativa para pacientes con escasas alternativas terapéuticas. Pero los avances en investigación y la personalización del tratamiento del cáncer (el uso de un fármaco específico en función de los genes o proteínas de cada tumor) han dado un giro importante en la forma de relacionarse con la enfermedad. Tenemos ahora más opciones para alcanzar remisiones parciales completas y mejorar la supervivencia.

Así que la respuesta es sí, claro, GEPAC apoya el uso de las terapias innovadoras, siempre bajo supervisión médica especializada, y todo aquello que suponga ganar terreno a la enfermedad, mejorar la supervivencia con calidad de vida.

R.M. ¿Qué experiencia tiene los pacientes sobre este tipo de terapias? ¿Tienen algún tipo de datos sobre su implantación?

B.B. La experiencia de los pacientes es buena siempre que acceden a un tratamiento que les ofrece mayor beneficio terapéutico sin detrimento de la calidad de vida. La innovación supone en ocasiones menor toxicidad, menos efectos adversos, tratamientos más fáciles de administrar (por ejemplo oralmente).

Hablar de terapia personalizada quiere decir dar a cada quien el mejor tratamiento disponible de acuerdo a las características de su tumor o de su enfermedad. Por eso se identifican perfiles genómicos, marcadores, receptores, expresión de proteínas, y ciertos antígenos en las muestra de tejido; porque eso permite una mejor planificación del tratamiento y permite identificar qué agente ofrece el mejor beneficio terapéutico.

En España tenemos un problema de inequidad en el acceso a la innovación terapéutica para los pacientes de diferentes territorios e incluso entre diferentes hospitales de una misma comunidad autónoma. Estamos viviendo limitaciones y restricciones principalmente en áreas relacionadas con medicamentos innovadores y estrategias terapéuticas dirigidas a dianas específicas, modificaciones celulares o detección precoz a partir de marcadores biológicos, principalmente por razones económicas. Por el contrario, los tratamientos con hormonoterapia, radioterapia y cirugía, así como los tratamientos de soporte, se has visto menos afectados. Las limitaciones se derivan de los diferentes criterios y decisiones de las Comisiones de Farmacia o Gerencias Hospitalarias.

Desde GEPAC luchamos porque se reconozca la necesidad de superar la visión a corto plazo del coste inicial, porque es más importante evaluar el impacto en el largo plazo en términos de coste-efectividad de los diagnósticos y tratamientos contra el cáncer, teniendo en cuenta que la tecnología y el medicamento tienen un rol y un valor en resultado de salud de la población. No se trata de cuánto gastamos sino dónde y cómo, y también qué ahorro supone en el largo plazo.

R.M. ¿Se puede evitar la quimioterapia dependiendo del tipo de cáncer y de la salud y condiciones del paciente?

B.B. No sólo dependiendo de la condición del paciente sino sobre todo de las características de su tumor o de la enfermedad. Es el gran cambio que ha traído la genética. La identificación genética para poder conocer y predecir el comportamiento de un tumor permitirá reducir el número de tratamientos con quimioterapia en determinados tipos de cáncer. La secuenciación genética de tumores indica que el futuro del tratamiento del cáncer evoluciona hacia un uso cada vez mayor de fármacos personalizados para cada paciente y una reducción de los procedimientos de quimioterapia. Es lo que está sucediendo en cáncer de mama y cáncer de colon.

La oncología intenta buscar el mejor equilibrio entre beneficio terapéutico y esperanza y calidad de vida. Este verano se publicó un estudio en el Journal of the American Medical Association (JAMA) en el que se recogía que la quimioterapia parece causar más mal que bien en personas que sufren un cáncer terminal y que se acercan al final de su vida. Es un estudio en el que participaron más de 300 pacientes con cáncer avanzado. Pero la investigación avanza cada día, y se trabaja por reducir la toxicidad de la quimioterapia sin perder eficacia, y sobre todo por desarrollar otras vías terapéuticas para este tipo de pacientes.
También se da el caso de pacientes que sufren infecciones o anemias muy importantes al recibir quimioterapia. En estos casos el médico oncólogo toma las medidas necesarias para por ejemplo ajustar las dosis o proponer otra hoja de ruta y un cambio en el tratamiento.


R.M. En su Guía sobre inmuno-oncología afirman que esas terapias ofrecen beneficios duraderos a pacientes que previamente tenían pocas opciones de tratamiento y que representan un avance contra el cáncer ¿Están muy implantadas en España? ¿En qué consisten?

B.B. La inmuno-oncología representa un enfoque innovador para la investigación del cáncer. Se ha comprendido que se puede aprovechar el sistema inmunológico del cuerpo para combatir las células tumorales.

Se sabe que el sistema inmune juega un papel importante y cuando una persona tiene la inmunidad baja, el cáncer puede crecer. Pero no es suficiente con estimular el sistema inmune para atacar el tumor, porque no todos los tumores son “visibles” para el sistema inmune. Las células cancerígenas responden de dos maneras a la ofensiva de los linfocitos (que se ocupan de combatirlas): ‘poniéndose un disfraz’ que las asemeje a células ‘sanas’, pasando desapercibidas al ataque de los linfocitos, o anteponiendo un escudo que neutraliza ese ataque. La inmunoterapia potencia el sistema inmunitario para que tenga más fuerza en su combate contra las células cancerosas, o trata de neutralizar la respuesta de la célula tumoral, que reacciona ante los ataques.

La inmunoterapia ha sido útil en pacientes con pocas opciones terapéuticas, y se ha utilizado en melanoma metastásico y en algunos tumores de pulmón y riñón, pero los últimos estudios demuestran que puede ser eficaz en otro tipo de tumores, como el de vejiga o el de cérvix; o en fases no tan avanzadas de la enfermedad, donde parece ofrecer beneficios muy prometedores.

España es pionera en investigación en inmuno-oncología, hay muchos centros que están participando en ensayos clínicos, pero si hablamos de disponibilidad de fármacos aprobados por la Agencia Española del Medicamento otra vez nos encontramos con inequidades y problemas de financiación.

R.M. ¿Qué aconsejan a un paciente de cáncer que duda entre decidirse por los tratamientos de la medicina general y otras terapias alternativas?

B.B. Desde GEPAC defendemos el trabajo del oncólogo y de la medicina, porque creemos en el valor inigualable de la evidencia científica. Nuestro consejo es la consulta con el equipo médico y oncológico. Un paciente informado es un paciente capaz de tomar decisiones desde el conocimiento de sus opciones y los riesgos, lo que llamamos decisiones informadas. Y para ello hacen falta el rigor y la evidencia. Las organizaciones de pacientes hacemos una labor de educación al paciente, para que conozca la enfermedad y las opciones terapéuticas, pero siempre al lado de los profesionales sanitarios.

 

http://www.gepac.es/

 

 

 

https://colectivogist.wordpress.com/2015/10/23/10o-congreso-gepac/

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